Jabones Naturales y Ecológicos

¡Hola, hola, alternativos!

¡Qué gusto teneros de nuevo en un nuevo post de reviews!Vamos poco a poco pero con muy buen paso, ¿verdad? Esa es la clave para ir adaptándonos a los cambios y a los nuevos hábitos. Hoy venimos para mostraros nuevas comparativas entre productos que hemos probado. Hoy le toca el caso a los jabones para el cuerpo.

Antes de comenzar hay que dejar algo claro. Desde esta web apoyamos firmemente la compra de productos a granel. No queremos generar botes y botes de potingues que nos echamos para estar más guapos y oler mejor, iremos a las opciones zero waste, que no son otras que las pastillas sólidas de cada uno de los elementos que he mencionado antes; pastillas de champú, de gel, de acondicionador, etc.

Hoy, nos centraremos en los jabones y más adelante desglosaremos otros mundos como el del champú y los acondicionadores. Existen muchísimas variedades de jabones sólidos para el cuerpo. ¡Infinitas! Los hemos visto muy a menudo en los mercados medievales o mercados de antigüedades que hacen en nuestra ciudad cuando son fiestas, en las tiendas más “eco” y ahora ya, prácticamente, disponibles en muchos lugares. Son una opción ideal que abultan poco y dan muuucho de sí.

Comúnmente asociados a la abuela y a su baño. Siempre dispuestos en sus baños para untar nuestras manos con esa pastilla que nos espera impasible en esa jabonera eterna que reposa en la esquina lateral del lavabo. “Pero, ¡¿cómo voy a tocar eso, por dios?!”. Pues hijo, es una pastilla de jabón que no contamina, que puedes aclarar después de usarla para dejarla así lista para el siguiente y que resulta poco erosiva para nuestra piel. Así que vamos a retomar ese hábito de las abuelas porque eran muy sabias, muy ahorradoras y mira, ¡con nosotros siguen muchas! Por lo tanto, estoy segura de que tanto el eficaz lavado de manos con esta pastilla de jabón como la higiene corporal general, han sido muy eficientes para el medio ambiente y para nuestros mayores. No vamos a ensuciar nuestras pieles diciendo lo contrario con tarros y tarros de compuestos químicos que no están a tono con nada ni con nadie.

Pieles atópicas, ¡welcome! Alternativa IDEAL para aquellos que tengan problemas con todo este puñado de químicos y de mierdas que les meten a los productos de hoy en día. Testado por muchos clientes con este mismo problema que estos jabones funcionan muy bien en este nuestro órgano más extenso, la piel. Pero, aunque sean jabones sólidos no están exentos de tener compuestos químicos dañinos, ¿cómo se cuales debo comprar?

Hablaremos sobre el proceso de saponificación. Recuerdo que la saponificación consiste en mezclar los aceites vegetales, ácidos grasos y una base alcalina que suele ser el hidróxido de sodio. De este proceso se extrae una masa que se deja reposar durante 72 horas para después cortar en pastillas que se secarán en los 30 días posteriores.  En los jabones artesanales, este proceso se realiza en frío. Esto quiere decir que, la mezcla hace una reacción química (que sí que llega a alcanzar temperaturas altas) pero donde nada está alterado ni se induce al producto a nada. Por el contrario, en los jabones comerciales, los aceites vegetales ya se saponifican en caliente. De aquí se obtienen unas virutas de jabón que se mezclarán entre sí en el llamado proceso de extrusión. De aquí obtenemos una pastilla final. ¿Nos la quedamos? No. Esta pastilla contiene glicerina y la glicerina da mucho “cash”  a las farmacéuticas que elaboran cosméticos y cremas. Entonces, al retirar la glicerina, se pierden las propiedades hidratantes y suavizantes.

Esto es importante saberlo como culturilla general. Sin embargo, como también somos muy curiosos, vamos a ver cuales son los compuestos más nocivos para nuestra salud, y que por tanto, debemos chequear en el producto futuro que compremos. Compuestos, dicho sea de paso, de los que deberemos de huir. En otras palabras, veo alguno de estos nombres en el jabón de la tienda y salgo por patas porque no merece la pena.

1. Lauril Sulfato de Sodio. Se utiliza en jabones y champús por sus propiedades para producir espuma. Se desaconseja porque puede contener 1,4-dioxano, que un compuesto que se sospecha que es cancerí­geno.

2. Triclosán. Muy usado en cosméticos por sus propiedades antibacterianas y funguicidas. Es habitual en jabones, pastas de dientes y desodorantes (¡wow, polifacético!) Se sospecha que interfiere con las funciones hormonales y Europa lo ha declarado “muy tóxico” para los organismos acuáticos. ¡¡¡HUYE!!!!

3. Formaldehí­dos. Es la base de lo que se conoce generalmente como formol (sí, el de los muertos). Su uso ha sido relacionado por varios estudios con la aparición de cánceres. Se utilizan como conservantes para los cosméticos. Varios estudios lo han conectado además con irritaciones, asma y problemas reproductivos.

4. Parabenos. Se utilizan por su efectividad como conservante y por sus propiedades bactericidas y fungicidas. Hay mucha controversia sobre su uso desde que un estudio encontrara parabenos en un alto porcentaje de mujeres con cáncer de mama. La mayor parte de asociaciones cientí­ficas consideran que los parabenos son seguros, aunque su efecto a largo plazo está poco estudiado.

5. Compuestos de Polietilenglicol (PEG). Son frecuentes en cosméticos en crema por la textura que le aportan. Al igual que el Lauril Sulfato de Sodio, puede contener 1,4-dioxano. Generalmente se pueden identificar por los sufijos “etil” o “glicol”.

6. Butilhidroxianisol (BHA) y Butilhidroxitolueno (BHT). Son antioxidantes sintéticos. Según la Unión Europea, puede provocar reacciones alérgicas, son posibles cangerí­genos y se sospecha que puedan actuar como perturbadores endocrinos o tener efectos inmunológicos y causar hiperactividad.

7. P-fenilendiamina. Se utiliza fundamentalmente en tintes permanentes y también en algunos tipos de maquillaje. Se sospecha que puede causar cáncer. Se puede encontrar con varios nombres en las etiquetas. Uno de los más comunes es C.I. 76060.

8. Dietanolamina. Son quí­micos utilizados para hacer los productos más cremosos o espumosos. La DEA, como se abrevia a menudo en las etiquetas, es un compuesto irritante para la piel y los ojos. Puede además reaccionar con los nitritos y convertirse en cancerí­geno.

9. Ftalato de Dibutilo. Usado principalmente en productos para uñas y en perfumes. La Unión Europea considera que es un potencial disruptor hormonal. Además, experimentos de laboratorio han demostrado que, aunque no es un cancerí­geno por sí­ mismo, puede aumentar la capacidad de otros quí­micos de causar mutaciones genéticas.

10. Siloxanos. Se añaden a los cosméticos para hacerlos más cremosos y agradable al tacto. Hay varios tipos, principalmente ciclotetrasiloxano, ciclopentasiloxano, ciclohexasiloxano y ciclomethicono. Sus efectos pueden variar, desde afectar a las funciones hormonales en el ser humano a causar infertilidad.

11. Perfumes: Se usan unos 3.000 quí­micos diferentes como fragancias. Uno de sus principales problemas es que no se especifica el tipo de quí­mico utilizado y muchos de ellos pueden provocar alergias, migrañas o asma.

12. Petrolatum: es un derivado del petróleo. Puede contener hidrocarburos aromáticos policí­clicos (HAP o PAH en inglés). Hay diferentes tipo de HAP y algunos de ellos han sido declarados cancerí­genos. La exposición a este tipo de compuestos durante el embarazo está además relacionada a un menor desarrollo intelectual y a la aparición de asma en el niño.

Además de esto, añadiremos que los jabones artesanales que han utilizado un proceso de saponificación en frío presentan los ingredientes en latín.

  • Olea europaea fruit oil: aceite de oliva
  • Cocos nuccifera oil: aceite de coco
  • Palm oil: aceite de palma

En el caso de los jabones elaborados mediante procesos industriales, en el listado de ingredientes encontraremos la siguiente nomenclatura:

  • Sodium olivate: para el aceite de oliva
  • Sodium cocoate: para el aceite de coco
  • Sodium palmate: para el aceite de palma

Corre. Vete al baño a ver si te estás estado pringando y pringando de algo de esto, anda. Tranquilo, “conocimiento es sufrimiento”, como me digo yo a mi misma muchas veces, pero también supone ampliar las miras. Así que, sin más dilaciones, pasamos a contaros algún que otro ejemplo de jabones que hemos probado:

Karma, Lush

Sandstone, Lush

Bohemian, Lush

Marcas de jabones artesanales que hemos probado

Comencé mis andaduras en esto de los jabones sólidos con esta marca. Es una empresa ya muy extendida por todo el país con varias tiendas físicas en distintos puntos. Tienen una gran venta online también. Su variedad es enorme. Los sabores, olores, colores, etc, son ¡ex – ten-sí- si- mos! Sin embargo, cuando me di mi primera ducha… algo falló.

Sandstone, Lush

Mi piel, como una raspa, una lija. La notaba dañada, seca, árida, al salir de la ducha. Esto se repetía día tras día cuando salía de la ducha. Reconozco que al principio pensé “Jolín, pues sí que llevan porquerías los otros jabones más comerciales. Mi piel está ahora como sin protección, sin esa “película” de agentes químicos que también la suavizan”. Y esto último, era, en efecto, el problema.

Sin embargo, querría mencionar que muchos de estos productos artesanales destinados a la higiene corporal, como los jabones, pueden a veces irritar la piel, el cuero cabelludo, producir fenómenos aislados de caspa, descamación, picor, enrojecimiento… y esto puede deberse a que el pH presente en estos productos es mas básico que el nuestro propio. También a precipitaciones de ciertos elementos al entrar en contacto con el agua, como el calcio. Por estos hechos, los jabones-champús, limpian, limpian el pelo pero no suponen un beneficio o no perjuicio para el cuerpo cabelludo o piel en términos de hidratación por ejemplo.

Al tratarse de mi primera compra, decidí seguir buscando otros jabones que me resultaran más agradables.

En mi caso, compré a granel tres tipos diferentes. Cuando entras a la tienda, los jabones los tienen expuestos y te venden la porción que tú desees de jabón. Lo pesan y dependiendo del peso, es lo que pagas. Más o menos puede salir como a 5 euros de media los 100 gramos. Podéis echar un ojo a su página web para concretar más los productos y el precio. Igualmente, exponen las características del producto y sus principales ingredientes.

Sabon de Marseille, Savonnerie du Midi.

El de toda la vida. 300 gramos de jabón que podemos obtener al módico precio de unos 5 euros. También disponible en presentaciones de 100 gr, 400 gr y 600 gr.

Sabon de Marseille

El de toda la vida. 300 gramos de jabón que podemos obtener al módico precio de unos 5 euros. También disponible en presentaciones de 100 gr, 400 gr y 600 gr.

Tiene varias utilidades, según sus vendedores, ya que, este jabón, bien puede partirse en pequeños trozos y usarlo como limpiador de superficies, quitamanchas, para lavar los “cacharros”, para lavar la ropa en la lavadora y como insecticida (lo echamos en un bote tipo spray y ale, ¡hasta para eliminar las plagas de las plantas!).

A primera vista, me gustó la idea de tener una cantidad tan grande de jabón en casa, además de barato. Lo vi como la opción perfecta. Así mismo, no sentía mi piel tan seca como en el primer caso, al terminar la ducha, estaba más hidratada. Incluso le compré a mi madre una pastilla de jabón también a sabiendas de que a mi padre siempre le han gustado este tipo de jabones. “Hija, huele a alquitrán”, sentenció cuando le pedí su opinión. Y la verdad que así era, confirmé cuando me lavaba después con él. Su olor es peculiar y nada tiene que ver con los aromas más finos de los jabones comerciales. Pero para nada resulta desagradable. Recuerda al alquitrán pero si no habéis leído esto, el olor se toma como “diferente” y ya está.

Sus características, entre ellas sus ingredientes, son:

  • 100% aceites vegetales: aceite de oliva y de Coprah.
  • Ingredientes: Sodium Olivate, Sodium Cocoate, Aqua (Water), Sodium Chloride, Sodium Hydroxide.
  •  Sin aceite de Palma.
  •  Hipoalergénico.
  • Certificado Ecocert: certificado Cosmos Natural que garantiza que 100% de los ingredientes son naturales.
  • Veganos, ¡welcome!

¿Duración? Una uso cada día… ¿seis meses? No menos. Todo depende de si lo usais para el cuerpo o también para otras tareas como lavar la ropa. Una ducha diaria yo diría que seis meses aguanta la pastilla de 400 gramos.

Para mí sigue siendo una opción con la que realizar mi aseo y no sentir mi piel dañada.

Jabón de lavanda, Jabón el Zorro d’ Avi.

Jabón de romero, Jabón el Zorro d’ Avi.

Marca España. Tiene infinidad de olores y de tipos de jabones. Además, muchos de los jabones también pueden ser utilizados como champú. Lo que hacen dos en uno. Muy prácticos.

Arriba, jabón de romero, abajo, jabón de lavanda. Ya cortados. El tamaño es el de la caja.

Yo he utilizado el de lavanda. Como veis, me gusta mucho la lavanda. También compré uno de rosa mosqueta para un enano de mi familia de año y medio que se le ocurrió meter la mano en la plancha. Después de un par de semanas de curas en sus quemaduras de segundo grado, la mano quedó al aire. Esta opción, según su madre, resultó ser muy beneficiosa para las heridas del pequeño. Ayudó mucho en el proceso de cicatrización. Obviamente, la continuidad de las curas, la corta edad del niño, y otros cuidados de su madre, fueron imprescindibles en su rápida evolución. Sin embargo, las propiedades de este jabón, como digo, también aportaron su granito de arena. No fueron todo, pero sí parte.

Las características de estos jabones, en líneas generales son:

  • Jabón artesanal elaborado con aceites vegetales de calidad superior obtenidos únicamente mediante procedimientos mecánicos a base de romero (Rosmarinus officinalis).
  • Ingredientes provenientes de agricultura ecológica.
  • No está envasado en plástico.
  • 100% biodegradable.
  • Residuo cero.
  • Libre de tóxicos y siliconas.
  • Ingredientes: Olea Europea, Aqua, Sodium Hydroxide, Rosmarinus Officinalis.
  • Sin aceite de palma.
  • Sin fragancia, colorantes ni conservantes.

Presentaciones todas entre 120gr- 140 gr con unas dimensiones aproximadas de 9 x 5 cm.

Certificados:

¿A la hora de usarlos como champús?No lo recomiendo, al menos a las chicas. Cuesta mucho que saquen la espuma y ayude esto a esparcir el champú por todo el cabello, pero esto… ¡en el post de champús! Por lo tanto, jabón de esta marca, sí, champú, ¡pruébalo a ver cómo te resulta!

Recetas de jabones ecológicos

Estamos trabajando en estas recetas. ¡ Os anunciaremos nuestros progresos pronto!

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