Acondicionadores Sólidos

Los días pasan y cada vez escucháis más y más sobre la necesidad de cambiar nuestros hábitos de vida y consumir menos plástico, ¿verdad?. Esto es algo innegable ya a estas alturas. Ha copado titulares de periódicos e incluso abre noticias. La situación es grave pero, podemos hacer algo todavía. Al menos, debemos intentarlo.

Alternativos, este post me está costando un poco más de esfuerzo completarlo. Hoy vamos a centrarnos en los acondicionadores.

Melenas largas, que queréis y deseáis un pelo sedoso. Bueno, si no es sedoso y digno de anuncio de televisión, por lo menos que no se trate de una melena que os cueste dios y ayuda desenredar después de la ducha. Si, esa misma situación que nos viene a todos a la mente ahora: estás recién salida de la ducha, con los vapores por ahí alrededor subiéndote a lo Lluvia de Estrellas, el pelo como un estropajo, te aventuras a coger el peine y ya lo miras pensando… “¡esto va a doler!”. Se te retiemblan hasta las canillas. Porque anda que no sienta mal romper la armonía y el relajo de una buena ducha con el chirriar del peine mientras te cepillas a la vez que te ves en el espejo con la cara como de haberte comido un limón amargo.

Los acondicionadores facilitan la vida. Hidratan el cabello y lo dejan fino como la seda. Pero, ¡ay cuanto cuesta encontrar un acondicionador sólido que cumpla todas esas funciones!

Repito, para más información sobre todos aquellos compuestos nocivos para nuestra salud que encontramos en los acondicionadores, champús y geles comerciales, os invito a que visitéis los post en donde hacemos la comparativa de los geles y de los champús. Ahí os explicamos cuales son los químicos más frecuentes que hallamos en las composiciones, por qué son dañinos para nosotros y el medio ambiente y por qué deberíamos evitarlos. También hablamos sobre las alternativas naturales.

Dicho esto, y después de vosotros cumplir y aprenderos la lección, vamos a proceder a hablar sobre aquellos productos que hemos porbado.

Suggar Daddy-0, Lush:

Primer contacto con el mundo de los acondicionadores sólidos. Como habréis leído en los otros posts que os he recomendado, compré el acondicionador junto con el champú y el gel. El acondicionador fue lo que más me gustó y lo que volvería a comprar actualmente.

Aportó a mi pelo la suavidad que necesitaba después de encontrarlo un poco tosco tras el lavado con el champú. Este producto de Lush desenreda y a mi me funcionó muy bien a la hora de hincarle el cepillo a mi pelo. Por lo tanto, aprobamos, y con buena nota, a este acondicionador; por dejar nuestro pelo sedoso y listo para que el cepillo actúe sin pelearnos con él tras la ducha.

El olor era muy agradable. Esta marca es buena y trabaja bien con los aromas y las presentaciones. Esta última ventaja no riñe para nadacon las mentalidades veganas. Veganos, welcome! ¡Ole!

El acondicionador se vende por peso. 45 gramos de peso tiene un coste de 8.95 euros, como aparece en la tienda online.

La duración media de este acondicionador, con un uso diario, podría decir que es de mes y medio, pero creo que me quedaría muy corta porque opino que el uso de la pastilla puede estirarse incluso hasta los dos meses. En mi casa creo que duró dos meses pero usándolo dos personas. Nada mal. Es económico.

Recomendaría esta opción para iniciaros en el mundo de los acondicionadores sólidos.

Natural Sweetie Acondicionador, Pachamamai:

Decidida a aumentar mis posibilidades y conocimientos en cuanto a los acondicionadores, y también para probar productos nuevos, opté por hacerme con esta pastilla de la marca francesa Pachamamai. Ya había comprado otros productos de esta empresa y el resultado había sido aceptable. Los champús son los que recomendaría sin dudarlo. En cambio, el acondicionador… os expongo mi opinión y que cada uno decida.

Yo lo estuve usando un mes entero, fuera de casa, junto con el champú. Me aventuré durante este tiempo a irme de mochilera por Sudamérica y esta fue la opción que escogí para pasar este tiempo. Con el paso de los días, notaba mi pelo más y más deshidratado. Al mes estaba lacio y sin suavidad.

Llegué a España con mi rubia melena, pero no de la manera que a mi me gustaría. Y si que podría asegurar que, en gran parte, esta falta de holgura y sedosidad en mi pelo, se debía al acondicionador.

Quizá sea una buena opción si queréis iniciaros con un producto que se pueda alternar con un acondicionador comercial. O también funcionará como una posibilidad muy apta y digna si os vais de viaje unos días.

El hecho de que a mi no me haya funcionado no quiere decir que a vosotros no. Reconozco que puede ser una buenísima opción para pieles atópicas ya que no sentí mi cuero cabelludo para nada dañado o con rojeces o caspa.

Le daría una oportunidad si buscáis un producto que no huela. Su olor es muy neutro y no va a llenar la atmósfera de la ducha de aromas florales. Puede que tu gusto sea de este estilo. ¿Por qué no?

Además, los veganos están invitados a la fiesta. ¡Este producto es apto para vosotros también!

El tamaño es similar al anterior, 65 gramos. El precio es de 10.90 euros aproximadamente.

La duración sería de dos meses con un uso cada dos días.

Acondicionador, Esencia de Madera.

Y cuando paracía que estaba todo perdido…aparece este producto de la nada en una tienda de Bilbao. Lo descubrí de manera fortuita. Me hice con él y realmente me gusta mucho.

Se trata de una pequeña empresa vasca que se dedica a cosmética natural. Elaboran champús y geles además de acondicionadores. Yo estoy esperando a que se acabe todo el arsenal de productos que tengo en el baño, y que voy testeando, para hacerme con alguno más de esta marca.

Ya cuando coges la pastilla de este acondicionador notas que hay algo diferente. Su presentación es con una forma de flor. Viene envuelvo en papel y es de consistencia blanda. A ver, no vayamos a pensar que se nos va a derretir de camino a casa, para nada. Pero si que lo tocas y no es sólido como las anteriores pastillas. Diría que parece una pastilla de mantequilla.

El olor es muy agradable e inunda el ambiente con tan sólo abrir el papel. Cuando me enseñó la dependienta de la tienda este producto, el olor fue algo que me llamó mucho la atención. Es un olor natural, muy atractivo y puro.

A la hora de usarlo en la ducha es muy cómodo porque puedes cortar la pastilla fácilmente en trozos y esparcirlo por el pelo. Al tener esta textura más mantecosa, todo el proceso del lavado es mucho más sencillo. Y esto mismo ayuda mucho a la hidratación del pelo.

Recomendaría darlo en las puntas del cabello, sin llegar a tocar el cuero cabelludo, para aquellos que tendáis a tener un pelo graso.

Desenreda muy bien, aporta sensación de limpio e hidrata genial. No engrasa el pelo con el paso de los días. Y el olor persiste en mi melena, de manera sorprendente, con el paso de los días (dos o tres, no tardo más en lavarme el pelo).

El tamaño varía dependiendo de la forma. Son productos hechos a manos y ninguno es idéntico al anterior. Pero rondarán los 100 gramos.

El precio es de 10 euros.

La duración estimo que llegará a un mes o mes y medio, como mucho, dependiendo del uso. Me atrevería a decir que dura un mes y medio con una frecuencia de un uso cada dos días.

El único “pero” que le veo es esta consistencia blanda. Si lo vamos a utilizar en casa, es ideal para dejarlo en un platito o bandeja en la ducha. No obstante, para viajar, creo que sería conveniente hacernos con una jabonera para que guarde la pieza intacta. Temo que al estrujarla en el neceser, por los vaivenes del viaje, se desparrame más de la cuenta y pringue un poco el lugar donde la hayamos guardado. Esto sería lo único que veo como inconveniente pero cortando un trozo y metiéndolo en una cajita, puede funcionar genial para un viaje.

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