Smokey Mountain

Manila, 40 años atrás

La mayoría de los plásticos proceden de los países de Tailandia, Vietnam, Filipinas, China, Sri Lanka e Indonesia.

Hoy vamos a centrarnos en las Filipinas y en su capital, Manila. Como véis en la parte superior derecha, nos encontramos en este país hace cuarenta años. Por ese entonces, el plástico todavía no se acumulaba en los océanos, ni en la tierra, de la manera en la que forma auténticas montañas hoy en día. Era un mal menor. Para nada constituía un problema a la larga. Por este motivo, arrojar determinadas cantidades de residuos en lugares lejanos a la vista de la población era común.

Con el paso del tiempo, aquellos vertederos improvisados iban agrandando su tamaño. La ciudad de Manila igualmente tomaba el mismo rumbo. Hubo un punto en el que ciudad y vertedero pasaban a formar uno. Recordemos, literariamente, que el paso del tiempo es inexorable. Y la mierda plástica no se esfuma en unos días, en unos meses, ni en unos años.

Esa misma porquería acumulada adquirió tal envergadura que pasó a llamarse “montaña”. Esa guarrada comenzó entonces a tomar vida liberando humo; puede que porque todos los desechos allí acumulados formasen una masa química con el calor de la ciudad, o puede que por un intento de la tierra por librarse de los tóxicos que le aplastaban y así respirar.

Ahora ya sí teníamos un nombre lustroso para la montaña “Smokey Mountain” con una localización envidiable en el centro de Manila.

Ahora va la foto, agárrense a sus asientos:

Impresionante, ¿verdad? Lo más sorprendente de todo es que hay gente que tiene plantaciones de boniato, caña de azúcar y maíz justo al lado de este lugar. Se han logrado hasta ergir casas encima. ¿El resultado? Enfisema, tuberculosis y otras enfermedades respiratorias resultantes a inhalar el humo que el plástico desprende.

Se ha rebasado el tope. O no. Cuando nos echamos las manos a la cabeza antes hechos tan impactantes como éste suele haber un mazazo final que va a rematarnos. El mal uso de los progresos del hombre no tiene límites. Existe una “Smokey Mountain 2”.

Afortunadamente, los habitantes de Manila se han puesto manos a la obra para frenar esa barbarie. Han iniciado campañas de reciclaje. También reutilizan elementos plásticos para crear piezas como bolsos u otros productos típicos de la zona. Se están creando más espacios verdes donde poder respirar puro en esa ciudad. Además de usar otros procesos innovadores en sus ríos.¿Os suenan los términos “biorremediación” o “fitorremediación”? Buscad en el siguiente post, alternativos. Veréis entonces que las posibilidades de sanar nuestro planeta lejos de ser amplias, existen.

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